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Si has llegado hasta aquí, te invito a que primero leas los artículos previos. A modo de resumen:

  • En el primero, titulado La Cárcel De Lo “Gratis” hablaba sobre la falta de barreras de entrada en nuestro sector (la formación gratuita como destrucción de la única barrera) y de cómo la mayoría “aplaude” sin reflexionar sobre cómo afectará eso a su futuro.
  • En Endogamia 1: Ceguera Ante Burbujas Propias Y Ajenas, el segundo de ellos, daba una interpretación de cómo se pierde un sector en la relación y aprobación entre sus miembros, y de cómo eso hace perder la perspectiva llevándolo al aislamiento de su entorno y, sobre todo, de las necesidades de sus clientes.

Tu comunidad de “apoyo”.

Volviendo de nuevo a la influencia colectiva y si hacemos memoria, en la web y redes sociales encontrarás distintas iniciativas (en su mayoría gratuitas) de apoyo a la comunidad 3D. A saber:

  • De formación, la mayoría a través de blogs y videoblogs que ofrecen tutoriales y tips.
  • De muestras (portfolio):te permiten exponer tus trabajos junto al de otros artistas.
  • Sociales: para poner en contacto a la comunidad a través de foros, chats,..
  • Recursos, tiendas online desde donde puedes adquirir de forma sencilla modelos 3D ya texturizados o software/plugins.
  • Directorios: yo mismo he llegado a pensar que era buena idea iniciar un directorio donde los clientes pudieran navegar entre los perfiles de los diferentes estudios y pudieran contactar directamente con ellos… No ha tenido mucho tirón, por cierto, a pesar de ser gratuito.

¿Qué falta aquí?

¿Te has dado cuenta ya? Venga… ¡Piénsalo!

Date un momento más y piensa lo que NO ha pasado mientras estabas en una de estas páginas.

 

 

¡EXACTO! Eso es… No has vendido ni una sola imagen.

Ni un solo proyecto, ni un solo encargo. Mientras has estado durante horas dentro de toda esta maraña de comunidades, blogs, foros, gurús, cursos…. No has vendido ni un solo proyecto.

Todas esas iniciativas te están generando la expectativa de vender más, vender más caro, obtener un mejor nivel…

Pero sobre todo te ofrecen la ilusión del reconocimiento. El reconocimiento de otros artistas. El reconocimiento de competidores a los que no vendes nada.

Esto no es algo que nos pase solo a nosotros. Si lees el post anterior verás el parecido con la situación vivida en otro sector muy cercano. El paralelismo entre cómo el sector de la arquitectura estaba más pendiente de los concursos y publicaciones en revistas especializadas que en conseguir clientes es la viva imagen de la búsqueda de aprobación por los miembros de las comunidades 3D sobre sus trabajos y de publicarlos en Cgarchitect en búsqueda de “likes”.

 

El líder de opinión.

Desde que el mundo es mundo, cada vez que se agrupan las personas surgen figuras destacadas. Siempre hay quién da un paso al frente en un colectivo. O directamente quien promueve la creación del mismo.

También hay gente que por sus aportaciones, experiencia, conocimiento, facilidad de comunicación, presencia, atractivo o vete a saber qué… van ganando notoriedad en un colectivo y cuya opinión va, poco a poco, pesando más.

Y luego está el “gurú”, el líder espiritual de un sector, quien define el clásico: “quiénes somos, de dónde venimos, a dónde vamos”.

La figura del gurú ha mutado hacia la del “respondedor”. Es a quien los integrantes de un grupo se dirigen en primer lugar para comentar sus inquietudes… básicamente porque se han acostumbrado a que responda… A esta figura, con el tiempo, los demás otorgan la potestad de definir los grandes rasgos sectoriales:

  • Qué es el sector
  • Quién lo engloba
  • En qué punto está
  • Hacia dónde se dirige
  • Qué es positivo (o negativo) para el sector

Y en este punto, se te debería “levantar una oreja” …

 

¿Por qué debería preocuparte esto?

Porque en todas las comunidades del mundo, en todas, se alzan voces que eliminan la individualidad y creen saber lo que conviene a todos, hablando en nombre del “sector”… Todo es muy amable y muy constructivo hasta que alguna de las iniciativas toca la fibra de alguno de esos gurús.

Y no dudes que utilizarán toda su influencia para tratar de menospreciar, bloquear o destruir las iniciativas que ellos, a nivel personal y sin representar más que a ellos mismos, no comparten. Van a intentar utilizar su capacidad de persuasión para determinar en nombre de todos qué iniciativa es válida y cuál hay que dilapidar. Como último recurso, harán una bandera sobre “lo moral” donde por supuesto tu moral es la mala y la suya es la buena. (Nota adicional: en realidad, el último recurso es la descalificación personal, cuando se agotan los argumentos y las ideas).

 

 

Indirectamente tratan de forzar que cualquier iniciativa deba contar con la aprobación del “grupo” (con la suya, en realidad). Llegados a este punto, la voz cantante lleva al resto hacia una situación en la que acabarán siendo, parafraseando a un compañero miembro de una asociación de empresarios, “un grupo de tiesos vendiéndose unos a otros”.

Hay que ser muy responsable para que, cuando uno es (o se supone que es) un líder de opinión en su campo, sepa establecer una barrera clara entre “dar una opinión” (y cuándo darla) e “instigar a un ataque”. Pero al final, resulta que no son los “seres de luz” que creen ser y actúan con su influencia de manera irresponsable.

Es conveniente, si participas en cualquier asociación, grupo o colectivo, que sepas diferenciar algunas cosas:

  • Que alguien sea técnicamente excelente no lo hace conocedor de la generalidad de un sector ni de la particularidad de tu empresa o mercado.
  • Que alguien sepa qué hace un botón de v-ray no lo hace conocedor de cómo funciona el más básico de los criterios económicos, tanto o más importantes en un negocio, porque te recuerdo que estás trabajando y que tienes un negocio.
  • Que “el grupo” no mete dinero en tu casa, sino tú, tu circunstancia y tu trabajo.

¿Qué pasa cuando aparece esa “presión grupal”?  Pues cuando das un paso atrás, te das cuenta que no pasa nada de nada. Tira pa´lante.

Hay que tener claro en qué parte de la cadena de valor estás, quiénes son tus clientes y quienes tus competidores (y compañeros, por qué no). Yo que tú, pondría muy en cuarentena lo que dicten aquellos que creen saber lo que nos conviene a todos. Salvo la técnica, nada es común en ninguna de nuestras circunstancias, bien por ubicación geográfica, por escala de empresa, por tipología de cliente o por modelo de negocio. 

Lo que estos opinen de tu trabajo, de tu empresa y de tu modelo de negocio es algo que, como responsable de una empresa (aunque seas freelance la tienes) no te debe hacer perder la perspectiva de que tu primera obligación como empresario es mantener tu actividad a flote para poder llevar el “barco” hacia el puerto que tus objetivos determinen.

 

Pero, ¿es negativo que existan esas comunidades?

Nada más lejos de la realidad. Todo lo contrario. El hecho de que existan las comunidades profesionales es muy positivo por múltiples razones, como comentaba también en Endogamia 1. Para empezar, porque encuentras mucha ayuda en ellas.

Es más, en nuestro caso concreto, permiten incluso acceder a los responsables de las empresas más representativas de forma directa y personal. Y si me apuras, concretando aún más puedes acceder a formadores oficiales y en español, como por ejemplo Ivan Zabalza en el caso de Corona (que no solo es formador, sino que es “Corona España”), o Javi Martínez en V-ray. Esa “línea directa” con la casa es una joya y la tienes gracias a las “comunidades”.

También dan grandes ventajas colaborativas a las que raramente recurrimos. Desconozco si es un tema cultural o que falta madurarlo un poco, pero tristemente seguimos siendo un sector altamente atomizado en el que la mayoría de los equipos son ridículamente pequeños, si no compuestos por un único trabajador autónomo.

Sea como fuere, mi interpretación es que lo recomendable es hacer un uso moderado de la presencia en esas comunidades, ya que veo cómo muchos artistas pierden cientos de horas en la realización de proyectos que buscan lograr reconocimiento en ellas. También creo que es muy buen ejercicio ser muy excéptico sobre las “verdades universales” que allí se cuentan, sobre todo a nivel “empresa”, ya que cada situación es muy diferente.

Por último, creo que también es importante saber quién es el que habla dentro de una comunidad, ya que no es lo mismo que lo haga un compañero/competidor que un proveedor. Los proveedores de productos (comerciales de hardware, software…) o servicios (formación,…) hacen su trabajo y (para ellos sí) estas comunidades son “asociaciones de clientes” a las que tienen el deber de acudir para poder llevar a cabo sus objetivos… y tú el deber de “detectarlos” para analizar si hay interés en su mensaje.

 

Las comunidades son muy enriquecedoras, pero siempre que su aprobación no sea lo que mueve tus pasos y siempre que se mantenga la inequívoca intención de no boicotear las particularidades, individualidades e iniciativas personales de otros… te gusten o no te gusten.

 

 

Nota final

Las distintas reflexiones mostradas en estos artículos distan mucho del actual tipo de comunicación a la que estamos acostumbrados, de tipo técnico y en la que hay una o varias “maneras correctas” de solucionar un problema concreto y, por supuesto, están sujetas a interpretación. Esta es la mía.

El objetivo es hacerte pensar y ayudarte a reflexionar para no ser manipulado.

Y sobre todo, para que no permitas que NADIE hable en tu nombre.

Sal de la burbuja: participa de manera responsable pero deja de estar pendiente de lo que responde sobre tus iniciativas la comunidad de tus competidores.

Y ahora, ¡sal de aquí y ve a vender a clientes reales, maldita sea!

Sobre El Autor

Siempre aspirante a artista 3D. Director de +VIZ Architectural Imagery. Arquitecto y MBA.

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